¿Y si todo es mentira? La gran amenaza de la IA que puede acabar con todo tu dinero
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ES
Published
Sep 19, 2025
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¿Y si todo es mentira? La gran amenaza de la IA que puede acabar con todo tu dinero La inteligencia artificial, ¿revolución o burbuja? Desde Washington, la Casa Blanca observa con preocupación el auge de la IA: Más de 21 billones en valor bursátil desde 2022, concentrados en apenas 10 compañías y fondos soberanos y capital riesgo volcados en IA generativa, pero los ingresos actuales del sector son mínimos frente a la inversión masiva. El MIT revela que el 95% de las empresas aún no obtiene retorno real de sus proyectos de IA. La pregunta es clara: ¿estamos ante un nuevo 2000 o 2008? Como en el pasado con ferrocarriles o electricidad, la innovación puede sobrevivir al estallido. Pero la gran diferencia hoy es que el 30% de la riqueza de los hogares estadounidenses depende de la bolsa… y la bolsa depende cada vez más de la IA. #ia #inteligenciaartificial #mercados #bubble #burbuja #mercados #chatgpt #nvidia #openai #economia #negociostv #ai #tecnologia #wallstreet #riesgo Si quieres entrar en la Academia de Negocios TV, este es el enlace: https://www.youtube.com/channel/UCwd8Byi93KbnsYmCcKLExvQ/join Síguenos en directo ➡️ https://bit.ly/2Ts9V3p Suscríbete a nuestro canal: https://bit.ly/3jsMzp2 Suscríbete a nuestro segundo canal, másnegocios: https://n9.cl/4dca4 Visita Negocios TV https://bit.ly/2Ts9V3p Más vídeos de Negocios TV: https://youtube.com/@NegociosTV Síguenos en Telegram: https://t.me/negociostv Síguenos en Instagram: https://bit.ly/3oytWnd Twitter: https://bit.ly/3jz6Lpt Facebook: https://bit.ly/3e3kIuy 🔞Exención de responsabilidad: Toda la información, material y / o contenido incluido en este programa es sólo para fines informativos y educativos. Invertir en acciones, opciones y futuros es arriesgado y no es adecuado para todos los inversores. Consulte a su propio asesor financiero independiente antes de tomar cualquier decisión de inversión. Negocios TV no se hace responsable de las opiniones expresadas en el vídeo.
Captions (1)
Muy buenas desde Washington. La Casa
Blanca mira con preocupación a medio
largo plazo la posibilidad de que un
estallido de una burbuja en el entorno
de la inteligencia artificial sea un
problema. Desde que en 2022 saliera Chat
GPT, el mercado ha sufrido una un cambio
sin precedentes. El valor total ha
aumentado en 21 billón de y lo más
sorprendente es que solo 10 compañías,
entre ellas Amazon, Broadcom o Nvidia,
explica más de la mitad de esa subida.
Todas ellas impulsadas por el entusiasmo
en torno a la inteligencia artificial.
El fenómeno es tan intenso que incluso
Larry Elison, el fundador de Oracle,
llegó a convertirse fugazmente en el
hombre más rico del mundo gracias al
impulso de las acciones de su compañía.
En lo que va de año, un tercio de todo
el capital riesgo en Occidente se ha
dirigido a empresas de inteligencia
artificial y durante el primer semestre
la inversión en tecnología explicó por
completo el crecimiento del PIB en
Estados Unidos. Los grandes fondos
hablan de la gran revolución. Se cuello
a capital asegura que la IA será tan
grande o incluso mayor que la revolución
industrial. Otros como Gavin Baker van
más allá. Afirman que no se trata solo
de crear riqueza, sino de competir en
una carrera por crear un Dios digital.
Un Dios digital. Pero frente a este
entusiasmo casi o más que religioso,
empiezan a multiplicarse las dudas. Un
informe reciente de VS habla de ingresos
decepcionantes. Las grandes compañías de
inteligencia artificial generan hoy
apenas 50,000 millones de dólares
anuales. Una cifra muy pequeña frente a
los 2,9 billones de dólares que Morgan
Stalley estima que se gastarán en
centros de datos entre 2025 y 2028. Y un
estudio del MIT advierte, el 95% de las
empresas obtiene cero retorno de sus
inversiones en IA generativa.
Estamos entonces ante una gran burbuja
que va a marcar nuestros tiempos como la
burbuja del 2000, como la burbuja
financiera del 2008. Hay quien piensa
que sí. Pretonian Capital compara esta
fiebre con el Global Crossing, aquella
empresa que desplegó fibra óptica sin
freno en los añosdelde las.com. VS
alerta de que las valoraciones están en
rojo intermitente. Torstel Slock de
Apolo afirma que hoy las acciones de IA
están más caras que las de 1999 y hasta
Sam Alman, el CEO de Open admite que
quizá haya demasiado entusiasmo en los
mercados.
Sin embargo, la historia también enseña
que las burbujas tecnológicas son parte
del proceso,
parte de un proceso en el que, por
ejemplo, Michael Parek, exanalista de
Goldman Sax, lo resume diciendo que el
entusiasmo siempre corre más rápido que
la realidad. Estudios académicos
demuestran que entre 1825 y 2037 de las
51 grandes innovaciones vinieron
acompañadas de de burbujas
especulativas. Y pese a ello, esas
tecnologías cambiaron el mundo. Gran
Bretaña sufrió dos burbujas ferroviarias
en el siglo XIX y aún así construyó una
red ferroviaria que todavía hoy perdura.
Los inversores estadounidenses perdieron
fortunas en compañías eléctricas a
finales del 19, pero hoy todos seguimos
encendiendo la luz. La inteligencia
artificial puede seguir ese mismo
patrón, una burbuja que deja un legado
duradero,
aunque el verdadero riesgo aparece
cuando la burbuja está allá. El
estallido de la burbuja electrónica en
los años 60 en Estados Unidos apenas
rozó la economía, pero el colapso
ferroviario en 1870
provocó la recesión más larga que se
conoce en la historia estadounidense, en
la historia americana. La gravedad
depende de tres factores. ¿Qué impulsa
la burbuja? La magnitud de la inversión
y quién asume las pérdidas. Hoy la
chispa de la IA es tecnológica, el
paper, el el papel de atención
en el nacimiento, el attention is all
unit, ese paper en el nacimiento de Chat
GPT en 2022, hablaba de que no eran
decisiones políticas, pero ahora los
gobiernos están echando leña al fuego.
Estados Unidos bajo Donald Trump promete
regulación mínima e infraestructuras.
no está solo. Los países de del Golfo
invirtieron billones en inteligencia
artificial. La chispa tecnológica se ha
convertido también en proyecto político.
Otro elemento preocupante, la inversión
se dirige a activos que desprecian con
rapidez los chips de envidia que hoy
parecen revolucionarios quedarán
obsoletos en pocos años. A diferencia
del ferrocarril que dejó vías para
generaciones, gran parte del gasto
actual tiene fecha de caducidad. ¿Quién
sufrirá? ¿Y quién sufrirá si llega el
desplome?
Por ahora no. Los bancos. Las grandes
tecnológicas financian sus proyectos con
balances sólidos. Otros inversores son
aseguradoras, fondos de pensiones,
fondos soberanos.
Si pierden, pierden ellos.
Pero hay un factor que es inquietante
alrededor de la inteligencia artificial.
Nunca tantas familias estadounidenses
habían tenido tanta parte de su
patrimonio en bolsa. Hoy alrededor del
30% de la riqueza de los hogares depende
del mercado y ese mercado depende más
que nunca de la inteligencia artificial.
De tal manera que tenemos una fotografía
en la que durante el último año la
promesa de una revolución tecnológica ha
servido como una grata distracción
frente a realidades incómodas,
instituciones frágiles,
barreras comerciales cada vez más altas
y un endeudamiento, un endeudamiento
público que no deja de crecer. Si el
llamado Dios digital no llega o tarda
demasiado en llegar, la caída puede ser
brutal.