20.000 millones de dólares para Argentina: ¿qué es exactamente el swap de EEUU?
Duration
16:02
Captions
1
Language
ES
Published
Sep 25, 2025
Description
Una de las principales vías de apoyo financiero que EEUU otorgará a Argentina es un swap de 20.000 millones de dólares. ¿Pero en qué consiste exactamente este instrumento y cuáles son sus riesgos? 👉 Inscríbete aquí a la sesión en directo conmigo y Visual Politik del día 5 de octubre: https://club.visualfaktory.com/lista-de-espera-formacion/?utm_source=afiliado&ref=20
Captions (1)
Estados Unidos otorgará un swap de
divisas de hasta 20,000 millones de
dólares al Estado argentino. Pero, ¿qué
es exactamente este swap de divisas y
cuáles son sus efectos y sus riesgos
para la economía argentina?
Veámoslo.
Esta semana el tesoro estadounidense ha
comprometido un histórico paquete de
apoyo financiero al Estado argentino y
entre los diversos mecanismos que se
especula puede utilizar el tesoro
estadounidense para canalizar
financiación hacia el Estado argentino.
que de momento está más avanzado. Aquel
del que ya conocemos algunos detalles,
como por ejemplo su cuantía, es el SUAP
que suscribirán el Tesoro estadounidense
y el Banco Central de la República
Argentina. Mediante este SUAP, el tesoro
estadounidense le podrá proporcionar al
Banco Central Argentino hasta 20,000
millones de dólares en reservas. Pero,
¿exacté
un swap? ¿Cómo funciona? y qué riesgos
tiene de cara al futuro del país. Bueno,
de entrada recordemos que el Banco
Central de Argentina ya tiene suscrito
un swap con el Banco Central de China,
en virtud del cual este le proporciona
yuanes hasta en un monto equivalente a
5000 millones dó al Banco Central de la
República Argentina. En un vídeo
anterior ya tuvimos ocasión de explicar
con mayor detalle en qué consistía el
swap de divisas entre el Banco Central
de Argentina y el Banco Central de
China. Pues bien, en este caso estamos
ante un mecanismo similar, pero suscrito
entre el Banco Central de Argentina y el
Tesoro estadounidense y no para que el
Banco Central de Argentina reciba
ayuanes, sino para que reciba dólares.
Mediante un swap de divisas, dos
instituciones, en este caso el Banco
Central Argentino y el Tesoro
estadounidense, acuerdan intercambiar
moneda, cada uno su moneda. el banco
central argentino, pesos, el tesoro
estadounidense dólares, acuerdan
intercambiar moneda durante un periodo
determinado con el compromiso de, una
vez concluido ese periodo, devolverse
recíprocamente las divisas
intercambiadas. Por ejemplo, imaginemos
que el Banco Central de la República
Argentina le entrega al tesoro
estadounidense un depósito de 100
millones de pesos. A cambio de esos 100
millones de pesos, el tesoro
estadounidense le entrega al Banco
Central de la República Argentina millón
de dólares. Hasta aquí la primera parte
de la operación que simplemente ha
consistido en intercambiar pesos por
dólares a un tipo de cambio de 1500
pesos por dólar. Pues bien, en un swap
de divisas, este intercambio de flujos
monetarios es temporal, es decir, al
cabo de un periodo de tiempo se han de
revertir esos flujos monetarios. Por
ejemplo, imaginemos que ambas
instituciones han acordado revertir esos
flujos monetarios, devolverse
recíprocamente sus activos monetarios
dentro de un año. Pues entonces, dentro
de un año el tesoro estadounidense le
tendrá que devolver al Banco Central de
la República Argentina los 15500
millones de pesos que le entregó en un
comienzo y a su vez el Banco Central de
la República Argentina le tendrá que
entregar al tesoro estadounidense el
millón de dólares que recibió. Y además
de reintegrarse reciprocamente el activo
monetario que cada una de las
instituciones se había dado en un
comienzo, también al liquidar el SUAP se
pagarán recíprocamente los intereses que
hubiesen pactado. El Banco Central de la
República Argentina ha disfrutado
durante un año de millón de dólares a un
determinado tipo de interés, que suele
ser mucho más bajo que el de mercado, en
favor del tesoro estadounidense y a su
vez el tesoro estadounidense habrá
disfrutado, es un decir, de 100 millones
de pesos a cambio de un interés que
deberá pagarle, abonarle al Banco
Central de la República Argentina. Una
variante también aceptable de este swap
de divisas sería que el tesoro
estadounidense en lugar de recibir
pesos, que no los quiere para nada y
tampoco tienen por qué garantizarle
nada, exija a cambio de desembolsar ese
millón de dólares, le exija al Banco
Central de la República Argentina
activos que este tenga denominados en
dólares, aunque se trate, por ejemplo,
de títulos de deuda pública del tesoro
argentino, pero denominados en dólares.
En ese caso, lo que haría el tesoro
estadounidense en última instancia es
dar un préstamo colateralizado,
garantizado por deuda pública del
gobierno argentino pagadera en dólares
al Banco Central de la República
Argentina. Sea como fuere, mediante el
SO de divisas, el Banco Central de la
República Argentina accede a reservas
temporales de dólares a cambio de
proporcionarle garantías de repago al
tesoro estadounidense. Pues bien, esto
es un swap de divisas, pero ¿para qué le
sirve al Banco Central de la República
Argentina y sobre todo, cuáles son los
riesgos futuros a los que podría
enfrentarse el país por beneficiarse de
él? Y antes de responder a tan cruciales
preguntas, dejadme que os recuerde que
si queréis aprender más sobre swaps,
sobre derivados financieros o en general
sobre inversión, en pocos días arrancará
la segunda edición del curso
universitario en inversión multimercado
y diversificación impartido por la
Universidad de las Esperes y Visual
Factory. Se trata de un curso
universitario online de un año de
duración en el que a lo largo de sus
distintos módulos se van analizando las
distintas tipologías de activos en los
que un inversor puede invertir. Renta
variable, renta fija, mercado
inmobiliario, commodities, metales
preciosos, derivados financieros como el
swap y también criptoactivos. Si bien la
primera edición ya fue un éxito rotundo,
en pocos días se apuntaron y cursaron
estos estudios más de 3,000 alumnos, en
esta segunda edición hemos intentado
introducir mejoras como, por ejemplo,
ampliar el plantel de profesores. En ese
claustro encontraréis a personas como
Enrique Couto, como Mark Urj, como al
CEO de Renta 4, como al CEO de Covas,
como a mí mismo. Y también en esta
segunda edición, por ejemplo, al
profesor Miguel Ancho Bastos. Si quieres
obtener más información sobre este
programa universitario online, el único
que te enseña a invertir desde cero y
con seguridad en todos los mercados
relevantes, podrás obtenerla en la
sesión de presentación de este curso que
tendrá lugar el próximo 5 de octubre a
las 7:7
de la tarde y en el que estaremos
presentes Enrique Couto, Óscar García y
un servidor. Apúntate a la sesión de
presentación de este programa
universitario en inversión multimercado
y diversificación impartido por la
Universidad de las Espérides y Visual
Factory. Pues bien, ¿por qué el Banco
Central de la República Argentina puede
estar interesado en obtener aunque sea
temporalmente reservas en dólares a
través de este SUAP con el tesoro
estadounidense? Pues existen
fundamentalmente dos razones para ello.
En primer lugar, si el Banco Central de
la República Argentina cuenta con
abundantes reservas en dólares, podrá
más fácilmente estabilizar el tipo de
cambio entre el peso y el dólar en los
mercados. Por ejemplo, dentro del
esquema cambiario actual existe una
banda cambiaria superior que refleja la
depreciación máxima entre el peso y el
dólar que el Banco Central de la
República Argentina se compromete a
aceptar. Y claro, para poder defender
esa banda cambiaria máxima, el Banco
Central ha de tener dólares. Si no tiene
dólares, los mercados son muy
conscientes de que la banda superior
resulta indefendible y por tanto la
atacarán con saña. Es más, incluso en un
régimen de absoluta flotación cambiaria,
si los especuladores son conscientes de
que el banco central del país, en este
caso el Banco Central de Argentina, está
descapitalizado, pues entonces esos
mismos especuladores serán conscientes
de que resulta un ejercicio bastante
poco arriesgado atacar con posiciones
cortas la moneda nacional, el peso, dado
que el Banco Central carecerá de
potencia de fuego para reaccionar. Pero
si esos mismos especuladores observan
que el Banco Central sí cuenta con
abundantes reservas en dólares, pues
entonces se pensarán muy mucho ejecutar
ataques especulativos contra la divisa
que saben que pueden terminar perdiendo.
Y cuidado, esto no es una crítica a los
ataques especulativos, es en todo caso
una crítica a que los políticos dejen a
los bancos centrales descapitalizados y
sin reservas. Y en segundo lugar, si el
Banco Central de la República Argentina
cuenta con reservas en dólares, el
tesoro argentino podría, si lo
necesitara, echar mano de esas reservas
en dólares para amortizar títulos de
deuda pública denominados en dólares que
hayan vencido y para los que no haya
obtenido a través del mercado
refinanciación. Es decir, mayores
reservas en dólares significa menor
riesgo de impago de default soberano por
parte del Estado argentino. Por tanto,
claro que al Banco Central de la
República Argentina le interesa contar
con reservas en dólares, aunque tengan
estas un carácter temporal y no
definitivo. De hecho, una de las
principales críticas y en parte
fundamentadas que se ha dirigido contra
el gobierno de Javier Miley durante los
últimos meses es que no ha conseguido
acumular reservas en dólares dentro del
Banco Central. Es decir, que no ha
emitido suficientes pesos para comprar
dólares en el mercado y así acumular
dentro del activo del Banco Central
dólares. Pues bien, con el swap de
divisas, con el tesoro estadounidense
esta operación a un tipo de interés muy
bajo por un importe de hasta 20,000
millones de dólares. Ahora bien,
precisamente porque esta es una
operación en teoría temporal,
reversible, no es una acumulación
definitiva de reservas, entraña los
riesgos propios de cualquier operación
de financiación. Imaginemos que el Banco
Central Argentino reclama 20,000
millones de dólares al tesoro
estadounidense a través de ese SUAP y
luego el tesoro argentino utiliza esos
20,000 millones de dólares para
amortizar títulos de deuda pública
denominados en dólares que él ha emitido
porque no consigue refinanciación a
través del mercado. Hasta aquí todo
relativamente normal, pero es que dentro
de, por ejemplo, un año, el tesoro
estadounidense le dirá al Estado
argentino, devuélveme esos dólares que
te presté. Y claro, si el tesoro
argentino ha utilizado los dólares para
amortizar vencimientos de deuda pública,
ya no tendrá a mano esos 20,000 millones
de dólares. Si en ese momento el Estado
argentino ha conseguido regresar a los
mercados financieros, es decir, si puede
volver a emitir deuda en dólares, pues
entonces lo que podrá hacer simplemente
es hacer una nueva emisión de bonos, de
bonos denominados en dólares, captar
20,000 millones de dólares y
devolvérselos al tesoro estadounidense.
Pero si sigue sin poder hacer eso,
porque sigue sin poder acceder a los
mercados financieros, pues entonces el
Banco Central le tendrá que decir al
tesoro estadounidense que no le puede
pagar, es decir, entraría en una
situación de default. Por supuesto,
antes de llegar a eso, lo que
previsiblemente sucedería es que el
tesoro estadounidense aceptaría retrasar
el momento de liquidación del swap, es
decir, se otorgaría, como ha otorgado
China en otras ocasiones, una extensión
del plazo de vida, del plazo de duración
del swap, de tal manera que no me tienes
que devolver los dólares este año, sino
el año que viene o dentro de 2 años, que
a ver, en este caso no estaríamos ante
un riesgo de impo. pagó adicional,
porque si cuando vencían los anteriores
títulos de deuda pública denominados en
dólares, el Estado argentino no hubiese
podido acceder a los mercados y tampoco
contase con acceso al Swap, pues
entonces habría declarado la banca rota
en ese momento. Es decir, que en el peor
de los casos, lo que puede hacer un swap
usado para esto es retrasar el momento
del impago, pero no agrandar, amplificar
el riesgo de ese impago. Ligeramente
distinto es, al menos desde un punto de
vista superficial, que el Banco Central
de la República Argentina utilice los
dólares del SUAP en estabilizar el tipo
de cambio, porque en ese caso estaría
vendiendo los dólares que ha obtenido
para recomprar pesos. En ese caso, la
deuda neta en dólares sí se estaría
incrementando. Se estaría incrementando
a cambio de reducir la deuda neta en
pesos, porque no olvidemos que el peso
es un pasivo del Estado y si utilizas
dólares para recomprar pesos, estás
reduciendo los pasivos circulantes de
ese estado denominados en pesos. Pero en
cualquier caso estaríamos, si lo
queremos, reduciendo el riesgo de impago
en pesos a cambio de incrementar el
riesgo de impago en dólares. Y aquí sí
que puede haber una diferencia
sustancial y es que el riesgo de impago
en una moneda que emite el propio estado
se manifiesta muy habitualmente en forma
de inflación. La inflación es una forma
de diluir y por tanto impagar el pasivo
del propio estado, en este caso el peso.
Pero la inflación social y jurídicamente
suele estar mucho más tolerada que la
reestructuración nominal de la deuda, en
este caso en dólares. Por tanto, si el
SUAP con el tesoro estadounidense
utiliza para estabilizar el valor del
peso, lo que estará haciendo el Estado
argentino si es incrementar su riesgo de
impago en dólares a cambio de reducir su
riesgo de impago en pesos, es decir, a
cambio de estabilizar la inflación en
pesos. Y claro, así formulado, podría
parecer que solo estamos hablando de
refinanciar los vencimientos de deuda
del Estado argentino sin que este
recupere nunca su genuina capacidad de
pagar, su solvencia. Sin embargo, no
debemos olvidar, y por eso esta vez es
tan distinto, que el Estado argentino
cuenta con superáit presupuestario
primario. Es decir, hoy por hoy el
Estado argentino ingresa más de lo que
gasta, al menos de lo que gasta antes de
intereses. Y desde luego, si refinancia
toda su deuda pública a bajos tipos de
interés, también tendrá
incuestionadamente
superhábit presupuestario financiero. Y
claro, un estado que cuente con
superháit presupuestario financiero es
un estado que, si así lo quisiera,
podría ir amortizando netamente su deuda
pública viva a lo largo de los años. Es
decir, sería un estado autosuficiente
desde un punto de vista financiero. De
ahí que si la capacidad de
refinanciación que le está otorgando
Estados Unidos a la Argentina se utiliza
con prudencia financiera, es decir, para
amortizar vencimientos de deuda mientras
se consolida el superáit presupuestario
y por tanto mientras se recupera la
capacidad de acceso a los mercados.
Entonces, esta sí constituye una
oportunidad histórica para que Argentina
reequilibre sus cuentas públicas y se
modernice como país y como economía.
Todo dependerá, por supuesto, de que la
clase política argentina que se halle en
el poder no quiera regresar a las mismas
erráticas andadas de siempre.
Ah.